Este
lunes, desmentiré una idea errónea que llegamos a tener acerca de los inicios
de la seguridad social en nuestro país. Se considera que los antecedentes más
cercanos de la seguridad social en México datan de inicios del siglo XX cuando
se expide la Ley de Accidentes de Trabajo del Estado
de México en
1904 y Ley sobre Accidentes de Trabajo del estado de Nuevo León de
1906 en las que se reconoce por primera vez la falta de peso en la balanza
obrero-patronal del lado de los trabajadores.
El error está en creer que las leyes son el ancestro más antiguo
de la seguridad social mexicana. En la realidad, desde la historia antigua,
todas las culturas han buscado cubrir necesidades de protección, de manera que
muchas formaron grupos de ayuda mutua, tal es el caso de culturas como: la
egipcia, donde cobraban un impuesto especial que era dirigido al gasto en salud
pública; en Babilonia, se cuidaba que los dueños de los esclavos cubrieran los
honorarios médicos de sus esclavos; en Grecia, se ayudaba a los inválidos y el
estado se encargaba de la educación de los hijos de exmilitares; los romanos y
escandinavos tenían el inicio de un tipo de sindicato, donde los artesanos se
ayudaban mutuamente.
En México, los inicios de la seguridad social datan de tiempos del
mundo precolombino. Algunas de las civilizaciones indígenas que ya mostraban un
compromiso con el cuidado de sus pobladores son: los aztecas, que consideraban
como un deber del estado el cuidado de los ancianos e inválidos que habían
cumplido como funcionarios del ejército, para esto establecieron un
hospital en lugares como Cuhuliacán que cumplía como un tipo de seguro de
retiro; además para alimentar y procurar a los pueblos en tiempos de crisis,
almacenaban comida en petlacalco (alhóndigas); por último, contaban con un
sistema impositivo para ayuda mutua que a la fecha en comunidades dentro del
estado de Oaxaca todavía es muy utilizado, llamado tequio, que era obligatorio
y gratuito. Por otro lado, civilizaciones como los
mayas, se regían por el llamado “mutualismo” que era la buena costumbre de
ayudarse los unos a otros. Finalmente, los zapotecas utilizaban costumbres como
la Guelaguetza que era una forma de mutualismo cuyo objetivo era la ayuda que
parientes, amigos, vecino y paisanos se deben entre sí (costumbre que aún se
estila).
Durante
la colonia, los conquistadores decidieron proporcionar asistencia social, que
dividían según el estrato al que pertenecía cada individuo. Para los indígenas
existían las cajas de comunidades indígenas o de censo, que se encargaban de
sostener hospitales y procuración de bienes a huérfanos, viudas, ancianos,
inválidos y enfermos. Esto era producto del cultivo de una parcela que se
trabajaba colectivamente; para este mismo grupo, se crearon los pósitos,
almacenes o alhóndigas tenían dos funciones: reserva de granos para tiempos de
carencia y auxilio a viajeros, y préstamos de semillas a campesinos. Para
aquellos de estratos sociales más altos, se crearon los montepíos, que
proporcionaban asistencia económica y social a los trabajadores del virreinato
y beneficios a viudas y huérfanos. Se contaba con el montepío militar, el de
ultramar, sacro y real monte de piedad de ánimas, de los empleados en las
escribanías de cámara de las reales audiencias y en otras reales oficinas. Su
existencia data del año 1761.
La
iglesia y los grupos gremiales también se encargaron de proporcionar asistencia
a los trabajadores si enfermaban o morían agrupándolos según el oficio que
desempeñaran, a esto les llamaban cofradías.
Después
de una guerra de independencia, que explotó los métodos de violencia que
existía hacia los obreros, se crea la constitución de 1857, donde por primera
vez se establecen códigos civiles daban libertades a los trabajadores
mexicanos, como la libre elección de trabajo, sin embargo, no definía sus
condiciones. Fue hasta 1850 y 1860 que se observaron las primeras formas de
organización obrera para que se les considerara una indemnización o seguro en
caso de muerte o enfermedad.
Esto
solo es un poco de aquella historia, que mucho hemos avanzado desde esas
épocas, lentamente y luego a pasos agigantados, después de la revolución, y que
hemos logrado a base de leyes y empatía, que cada vez más población se
beneficie de tener seguridad social.
Referencias
Croquevielle, T. (02 de agosto de 2016). Pensiones en el
mundo, sus orígenes y diferentes modelos. El definido.
Nugent, R. (s.f.). LA
SEGURIDAD SOCIAL: SU HISTORIA Y SUS FUENTES. En N. d. Lozano, & E. M.
Valenzuela, Instituciones de derecho del trabajo y de la seguridad social
(págs. 603-622). Mexico: Instituto de Investigaciones Juridicas.
OIT. (2001). Hechos
concretos sobre la seguridad social. Ginebra: OIT.
Organizacion
Internacional del trabajo. (11 de 06 de 2019). Organizacion Internacional
del trabajo.
Secretaria de la
prevision social en mexico . (s.f.). Antecedentes de la prevision social
en mexico. Ciudad de Mexico.

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