por Arturo Martínez Paredes Si el lector tuvo la oportunidad de ver la legendaria Mary Poppins en su versión de 1964, habrá visto, además de uno de los mayores musicales de la historia, una de las mejores explicaciones de una crisis de banca. Cuando el pequeño Michael le exige al viejo director del banco sus dos céntimos, y ante la negativa de éste, el resto de los cuentahabientes entran en pánico y le exige al banco la devolución de sus depósitos, por lo que el banco se ve obligado a cerrar, simple y pura desconfianza. Además de ese ejemplo de una crisis bancaria, una escena antes, el presidente del banco, el señor Dawes, al intentar explicarle las finanzas al pequeño Michael, exclama una especie de profecía: “Mientras exista la banca inglesa, Inglaterra existirá, cuando caiga la banca inglesa, Inglaterra caerá” (Stevenson, 1964) . Sin duda Inglaterra tiene una gran tradición financiera, por siglos fue la capital del mayor imperio del mundo, una absoluta potencia marítim...