Por qué el régimen de metas de inflación es incompatible con el modelo de crecimiento por exportaciones
Por: Saúl Méndez Aguilar
Desde finales
de los años 90s y bajo el desarrollo del nuevo consenso macroeconómico, surgió
la idea predominante que si un país hacia el esfuerzo de mantener
una inflación baja y estable era una condición con la cual el
crecimiento económico comenzaría a suceder, puesto que dicha afirmación
descansa en el supuesto de que es mediante el precio de los productos que los
agentes en la economía (trabajadores, empresarios, el sector público y el
sector externo) recaban la información completa con la cual tomarán sus
decisiones de consumo, inversión y ahorro, con lo cual, y al tener una
estabilidad de precios en la economía periodo tras periodo dichos agentes
aumentarían sus niveles de consumo e inversión, dejando el ahorro en una
posición mínima.
México optó por
seguir este modelo de metas de inflación a partir del año 2001, siendo el banco
de México quien tendría la tarea de mantener la inflación baja y estable, labor
que sigue teniendo hasta el día de hoy. Dicho lo anterior el banco de México se
compromete a mantener la inflación en un un 3% y/o dentro de una banda de
tolerancia de +- 1%.
De igual forma
México a partir de su entrada al mundo global a principio de la década de los
80s ha optado por un modelo de crecimiento guiado por la exportación de bienes hacia
el resto del mundo. Si bien desde la inserción del país al mercado mundial ha
traído consigo un aumento de las exportaciones netas, el crecimiento económico
ha quedado a deber, y esto es porque México para poder exportar necesita
importar primero, de manera que los bienes que se exportan en su mayoría se
componen de bienes importados, dejando solo una pequeña parte de valor agregado
producida dentro del país, esto es lo que explica la carencia del crecimiento
económico.
Para que Mexico
pudiera aumentar aún más el volumen de exportaciones que realiza, los productos
que comercia con el resto del mundo(principalmente Estados Unidos) deberían de
ser más atractivos, ósea en pocas palabras, deberían de ser más baratas para
los compradores foráneos, y esto se puede lograr dejando que la moneda se
depreciara en una mayor medida del valor que tiene actualmente( que es en
promedio de 19.50 pesos por dólar), si el dólar valiera más, es decir que
nosotros como mexicanos tuviéramos que pagar más para comprar un dólar, la exportaciones
del país se volverían más atractivas para el comercio mundial, estas
aumentarían, y el país dinamizaría la actividad económica.
Pero la
problemática está en que al mismo tiempo México importa demasiados bienes de
uso intermedio, cerca del 70% del total de sus importaciones totales, con lo
que una depreciación de la moneda traería consigo un aumento del precio de los
productos, principalmente los que se venden en el mercado interno. A este
fenómeno se le conoce como inflación “pass through” o inflación de traspaso, la
cual ocurre cuando se tiene que pagar más por moneda nacional por la moneda
extranjera, y al usar importaciones para la producción nacional trae consigo un
aumento en los precios de la producción.
De manera que
se entra en un dilema, puesto a que si se quiere que la economía crezca a
través de las exportaciones, estas deberían ser mucho más baratas de lo que son
actualmente, pero una depreciación de la moneda para que estas se vuelvan más
atractivas para el comercio exterior, para lograrlo traería consigo una
inflación en el país, rompiendo así con el objetivo de metas de inflación que
el banco de México busca.
De manera que
la pregunta está en el aire cuál de los dos modelos es el que se debe dejar de
seguir para que la economía nacional crezca y salga a flote. ¿Se debe dejar de
lado las metas de inflación para que sea el comercio exterior el que guíe el
crecimiento económico?, ¿o se debe dejar de buscar que las exportaciones conduzcan
la economía nacional?, y continuar con la estabilidad de precios para que, en
teoría los agentes puedan conducir de manera adecuada sus decisiones de consumo
e inversión para el crecimiento económico

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