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¿Quién tiene la culpa? Consumo de energía en México



Por Jorge Zavaleta
El cambio climático se ha vuelto a poner de moda. Un claro ejemplo es el efecto en la calidad del aire en la CDMX y la onda de calor que el país ha estado experimentando. El daño al medio ambiente generado por las actividades diarias ha llegado a un punto tal que es necesario tomar medidas para impedir alcanzar un punto de no retorno. Pero ¿Quiénes son los responsables de este choque hacia el ambiente? A continuación, lo observaremos a través de los datos. Debemos de aclarar que el consumo de energía va más allá de la eléctrica, lo que en realidad tomamos en cuenta es el estimado de la energía que ocupamos en las actividades del día a día tanto las personas como las empresas. Para empezar, reconoceremos tres sectores: el sector residencial (familias), el sector privado (empresas) y el sector público.

Sector residencial
En México el consumo de energía por parte de las familias alcanza solo el 8.86% del total del consumo nacional, por lo que no es muy significativo. Como se observa en la tabla, el consumo de energía por parte de las familias mexicanas recae en tres diferentes fuentes; el total de petrolíferos (que contiene principalmente el gas natural), la electricidad y la leña. Como cabe esperarse el consumo de electricidad es un gran factor para el consumo de energía por parte de las familias, pero este no es la mayor fuente de consumo. La mayor fuente de consumo para las familias son el total de los petrolíferos y dentro de este es el gas licuado. Lo interesante es que el consumo de las familias de gas licuado es casi igual al consumo de leña. Ambas fuentes de energía se utilizan principalmente para fines de consumo de energía térmica, es decir, actividades como cocinar, calentar agua para el baño, entre otros.


La leña como es parte de las biomasas forestales es una fuente de energía renovable. Por conclusión de información en la tabla las familias mexicanas obtienen poco más de un tercio del total de la energía que consumen de energías renovables. Esto puede sonar bien en un principio, pero si lo analizamos es una característica de la pobreza que vive México, al ser 53 millones de pobres, representando el 43.6% del total de la población según datos del CONEVAL para 2016. El bajo nivel de ingreso no permite tener otras opciones de fuentes de energías renovables más que la biomasa forestal. Las personas con mayores ingresos si tienen una mayor posibilidad de obtener estas diferentes fuentes. Sin embargo, estas otras fuentes de energía no proveen de la misma cantidad de energía que las fuentes tradicionales.
Sector privado
El consumo de energía del sector privado representa el 50.5% del total del consumo nacional, dentro de este el rubro con mayor participación es el transporte. En México el subsector que tiene el mayor consumo de energía es el de autotransporte, consume 1/4 del total de energía nacional. En este sentido las energías renovables no tienen gran cabida, para que la tengan es necesario que los autos no ocupen como combustible principal los hidrocarburos, sino que se muevan por la energía eléctrica producida por energías limpias y renovables. Esto no es posible aún ya que en 2016 los autos híbridos o con motor eléctrico representaban menos del 1% del total de vehículos vendidos, según el AMDA. El sector industrial es el segundo rubro que tiene un gran consumo de energía, por lo que la generación para autoconsumo en la producción es una buena opción para reducir los costos al igual que para la comercialización de este bien transformado en energía eléctrica. Sin embargo, la Comisión Reguladora de Energía fija un limite para la producción de energía para el autoconsumo, es decir, para la producción.

La viabilidad de las energías renovables en el sector privado esta muy condicionada, principalmente porque en la mitad de este sector, regido por el autotransporte, hay una gran barrera a la entrada de las energías renovables. En cuanto a la producción de energías renovables para su comercio y autoconsumo esta restringido por leyes de regulación.
Sector Público
Como se mencionó antes, el Estado es el único comprador y vendedor de energía eléctrica en México. Esto es con la intención de tener seguridad energética y poder proveer a los ciudadanos de energía eléctrica con subsidios y desincentivar el consumo de los hidrocarburos (aunque el principal objetivo es la recaudación de impuestos para los ingresos del Estado).
Como se observa en la gráfica, a partir de 1973 hubo una caída pronunciada de la producción de energías renovables en la producción mexicana, se explica por el aumento de los precios del barril del crudo. Fue en este momento cuando empezamos a “administrar la abundancia” con el expresidente José López Portillo. Recientemente hubo un aumento de la producción de energía renovables en el país a causa del acuerdo de París sobre el cambio climático y los objetivos del desarrollo, en específico el ODS 7.

Fuente: Propia con base en SIE
Mientras no exista presión internacional sobre la política energética, el gobierno mexicano se ha volcado a aumentar la producción de hidrocarburos para obtener mayores recursos a través de su venta. Esta es la postura que ha reinado no importando el partido político ni la persona en el poder. El petróleo no se toca.
Conclusiones
Las energías renovables son un nuevo cambio en la producción de energía al tomar la responsabilidad del cuidado del medio ambiente. Estas proveen un gran beneficio para la calidad de vida de las personas al no perjudicar de la misma manera que las energías tradicionales. Sin embargo, estas no son accesibles para las familias por el alto costo de inversión inicial, y en México, la producción para el autoconsumo y su comercialización están restringidas por la CRE. En este sentido es necesario que el Estado sea el promotor de estas energías renovables. El Estado puede acceder a costos menores que los que obtendría el sector privado, además tiene la capacidad para alcanzar las potencialidades respectivas de cada fuente de energía que el país proporciona. El sector privado es quien mayor responsabilidad tiene, pero es el Estado mexicano quien debe de solucionar el problema y nuestro deber como población exigirla y no solo reducir el consumo de plástico o dejar de tomar agua con popotes.

Referencias


Asociación Mexicana de Energía Solar. (23 de Mayo de 2018). ASOLMEX. Obtenido de http://www.asolmex.org/costos.html
Brugger, S., Dávila, M., & Llamas, M. (2011). Problemática institucional de las energías . Ola finaciera, 133-177.
Sánchez, I. (2016 de Marzo de 21). Menos del 1% de los autos en México son híbridos o eléctricos: AMDA. El financiero.
Secretaría de Energía. (23 de 05 de 2018). go.mx. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/177622/Prospectiva_de_Energ_as_Renovables_2016-2030.pdf
Secretaría de Energía. (20 de 05 de 2018). gob.mx. Obtenido de https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/62954/Prospectiva_de_Energ_as_Renovables_2012-2026.pdf




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