Por:
Mariana C. Galván Rodríguez.
Amigos
y amigas, como sabrán en Debatiendo Economía trabajamos todos los días para
traerles contenido informativo, pero antes que nada crítico. Es así como el día
de hoy se ha decidido tratar la perspectiva de género desde una posición más
directa y visible.
Anteriormente,
se ha hablado de la brecha salarial, derechos laborales e integración de la
fuerza de trabajo femenina al mercado laboral, siempre en pro de los derechos
que las mujeres hemos adquirido históricamente.
El
día de hoy y la próxima publicación estaremos analizando si el impuesto rosa es
una realidad.
El
impuesto rosa ha sido analizado inicialmente por agencias de investigación
europeas y estadounidenses, dicho impuesto se explica como el hecho de que las
mujeres paguemos más por los mismos productos que los hombres, solo por tener
como objetivo publicitario a las mujeres y/o niñas.
Lo
anterior implica que por ejemplo un rastrillo que es rosa cueste más que uno
color azul, ya que el mismo es diferenciado desde fábrica con el objetivo de que
lo compren más mujeres. Dicho esto se considera que la discriminación de
precios en torno a estos productos está basada en el género y sus estereotipos.
Ser
mujer no sólo en México sino en todo el
mundo no solo se asocia a la condición biológica que es el sexo, implica
cumplir ciertas características , o es más bien lo socialmente aceptado y
totalmente sugerido al momento de interactuar en cualquiera de los escenarios
sociales existentes. Es por esto que el arreglo personal y la apariencia han
sido de suma importancia básicamente desde que nacemos.
El
objetivo de ésta publicación es plantear la pequeña investigación que tomará
curso a partir del día de hoy, se propone asistir a diferentes tiendas, todas
dentro de la ciudad de México y observa los precios de los artículos ofertados
para hombre y para mujer y realizar una comparativa, la que nos permitirá hacer
visible la diferencia entre ellos o si es existente.
Se
comprarán precios desde artículos/ ropa para bebé, juguetes, artículos de
belleza y artículos de higiene y cuidado personal. La idea principal será tomar
artículos necesarios para ambos sexos inclusive desde la infancia para así
poder mostrar los diferentes costos a
los que se enfrenta cada sexo, no solo en la adultez o adolescencia, sino
también desde los primeros meses o días de vida incluso.
De
ésta manera, se espera encontrar resultados esperanzadores o al menos no
preocupantes. Hoy día en medio de las tumultuosas opiniones sobre a ideología
de género y niñas usando pantalones hemos de reconocer que es necesario hablar
temas que ponen en desventaja no solo a las mujeres, sino a todas las personas
que se encuentren afectadas. Hemos de reconocer que es necesidad una apertura
sobre la flexibilidad de ambos sexos y sus perspectivas en cuanto a roles de
género, para que así ésta línea que divide a dichos roles sea cada vez más
delgada, y así las mujeres podamos ser vistas como portadoras de capacidades
laborales y los hombres como perfectos padres preocupados por el desarrollo y
crecimiento de sus hijos y viceversa
Hasta la próxima
semana amigos y amigas de Debatiendo Economía.

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