Por
Jorge Zavaleta
Desde
el inicio de la 4T, en México se ha hablado últimamente sobre los jóvenes que
no estudian ni trabajan, los llamados ninis (apodo despectivo). Este grupo de
personas se ha ido estigmatizado tachándolos en su mayoría de flojos u
holgazanes, si no es que algo peor. Esta situación se genera por problemas que
van más allá del esfuerzo de cada persona. Las condiciones de fondo son tan
personales que es difícil hacer una generalización. Por ejemplo, una
incapacidad física puede llevar como consecuencia que un joven se vuelva nini o
el contexto familiar en el que por medio de imposiciones el/la joven se dedique
por entero a los deberes del hogar.
De
acuerdo con un artículo de dinero en imagen donde se hizo un cálculo sobre el
número de ninis en México, los datos arrojaron que habían alrededor de 7.4
millones de personas de 15 a 24 años que formaban parte de la población
económicamente activa que estaban buscando trabajo. No obstante, para el primer
trimestre del 2018 este número disminuyó a 6.6 millones. Y aunque durante el
sexenio de Peña Nieto la cifra si disminuyó considerablemente, siguen siendo un
gran número de personas en estas condiciones.
Para
resolver este problema, el gobierno de la 4T ha implementado becas para los
ninis. Esta medida ha hecho que muchos mexicanos mostraran su resentimiento,
porque “papi gobierno les da las cosas gratis”. Sin embargo, esto tiene la
intención de disminuir esos 6.6 millones de personas. Estas becas son, en
términos económicos, inversión en capital humano. Así como hay inversión en
maquinas que permiten aumentar la cantidad de productos para ventas, también
hay inversión en capacitación y educación en las personas para que puedan
mejorar su técnica y de esta manera aumentar la cantidad de productos para su
venta. El Instituto para la investigación del empleo de Michigan (Institute for
Employement Research), define a la inversión de capital humano de la siguiente
manera:
“La
inversión en capital humano es un proceso que incrementa la productividad del
trabajo por medio de la adquisición de conocimientos y su aplicación en las
actividades productivas: además, promueve la equidad social. Dicha inversión
incluye los gastos en educación, capacitación, nutrición, así como otros
factores que elevan la productividad laboral,” (1994)
Además,
el Dr. Ignacio Llamas, investigador de la UAM Iztapalapa, argumenta que el
gobierno debe de intervenir en la capacitación de la población por los
siguientes motivos:
I.
El gobierno ofrece capacitación en las
instituciones públicas a un costo bajo.
II.
Hay poca oferta de capacitación por parte
de las empresas privadas.
III.
Evita la concentración de la capacitación
en personas que pueden acceder a esta.
De
esta manera las becas para las personas que no estudian ni trabajan son una buena
herramienta que permite que personas que no están insertadas en el mercado
laboral, se preparen y mejoren sus competencias para poder ingresar de una
forma más segura. Esto ayuda tanto a los empresarios porque ellos no tuvieron
que pagar la capacitación de sus nuevos trabajadores.
Referencias
Gómez, & Marco. (29 de 05 de 2018). Dinero en
imagen. Obtenido de
https://www.dineroenimagen.com/actualidad/cuantos-ninis-hay-de-verdad-en-mexico/99642
Llamas, I. (1999). La
inversión en capital humano en México. Comercio exterior, 381-389.

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