
Por: Saúl Méndez Aguilar
Desde principios de los
años 90’s la mayoría de los gobiernos han entrado en el régimen de metas
de inflación, el cual es responsabilidad del banco central, con el uso de la política monetaria, pero ¿por
qué últimamente la mayoría de los Estados alrededor del mundo han priorizado el
mantener la estabilidad de precios en la economía?, y esta decisión incluso se
pone por encima de lograr un constante crecimiento económico.
Esto es porque el
enfoque teórico que hay detrás de la política de metas de inflación trae
consigo el principal supuesto de que los agentes en el sistema económico (las
familias, las empresas, el gobierno y el resto del mundo) basan sus decisiones
de consumo y ahorro dependiendo la estabilidad de precios de la economía
nacional.
Lo anterior tiene
sentido. Pensemos que nosotros tenemos nuestro ingreso, salario y demás en
nuestra cuenta, y debemos de ir a hacer la despensa en el supermercado, de
manera que debemos reflexionar cuanto es lo que gastaremos en esta ocasión si
nosotros hacemos memoria a la última vez que hicimos nuestras compras
recordaremos que, por ejemplo el kilo de huevo se encontraba en $25 por kilo,
el kg de queso costaba $50, el jabón en $10 pesos la barra y así nos podríamos
seguir con todos los artículos que adquirimos en la despensa pasada. Entonces
es cuando la estabilidad de precios es un factor importante, puesto
que si no hay niveles de gran inflación en el mercado, nosotros podemos
planificar nuestros gastos con una aproximación
del periodo anterior , una mayor planificación de nuestros gastos provoca que, si en la medida de lo posible tenemos ingreso sin
gastar después de haber satisfecho nuestras necesidades básicas, decidamos si
lo gastamos en algún gusto adicional, como comprar un café de Starbucks, los audífonos
que viste en la tienda en el otro día, etcétera.
Ahora bien, que efectos
tiene la estabilidad de precios en el ahorro, déjame te lo expongo con otro
breve ejemplo. Desde hace tiempo tienes ganas de comprarte una nueva
computadora, la cual te gustó muchísimo y que en cierto plazo te imaginas como
le sacarías provecho, pasaste al local de la plaza donde la exhibían y viste
que cuesta $10,000, una vez que tienes esta información, y como nuevamente el
país está gozando de un periodo de una inflación baja y estable, la cual
poniendo un número al azar pongamos que es del 2% anual, tu sabes que a partir
del día que la viste, y después de año la misma computadora, “en teoría” tendrá
un costo aproximado a los $10,200, este precio es el que anclas a tu expectativa
sobre el futuro, y si te será posible, dentro de un año adquirirla. Suponiendo
que tu ingreso es de $10,000 por mes, y tu gasto en consumo en el mismo periodo
asciende a $8,890 te queda un excedente de $1,020 por mes el cual ahorrarás
para poder comprar esa computadora que tanto deseas, recordando que anclaste el
precio máximo que podría costar la computadora a $10,200, llegas a la
conclusión que ese monto, bajo tu esquema de ahorro al mes lo consigues
guardando tu ingreso sobrante en 10 meses.
Si un país no goza con
tasas de inflación bajas y estable estas decisiones que tu u otra persona
esperarían tener, la economía no podría prosperar de buena manera.
Utilizando de nueva
cuenta el ejemplo del supermercado si los precios se incrementaran abruptamente
de un periodo a otro, uno no podría saber, en primer lugar, si su ingreso le es
suficiente para adquirir la despensa que satisface sus necesidades de primer
orden, si este es el caso, el individuo tendría que pedir
prestado a alguien para poder complementar sus gastos, dejando en 0 sus niveles
de ahorro.
Y con el ejemplo de la
computadora no sabrías que precio podría tener esta en un futuro, y el valor de
esta podría subir mes con mes, o año tras año, de manera que uno no tendría
noción de cuanto ahorrar (si es que la misma inflación se lo permite) y optaría
mejor por gastar ese poco excedente que le sobra en algo más, que quizá no
generaría la misma utilidad.
Todo lo anterior es un
claro motivo del porque en los últimos años, las decisiones de los gobiernos se
han dirigido a mantener niveles de inflación baja y estable, todo se resume a
un “anclemos mejor nuestras expectativas de gasto y ahorro” claro no
es el único motivo (quizá hablemos de otras razones en algún otro artículo).
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