Por: Saúl Méndez
Aguilar
Desde que Andrés Manuel López Obrador se lanzó como
candidato a la presidencia de la república, nunca se había visto a la sociedad mexicana tan dividida a raíz
de las preferencias políticas, y pese a que AMLO ganó las elecciones del julio
pasado por un gran margen del padrón electoral, rebasando el 50% de este, la
ciudadanía mexicana saco a flote todo el clasismo que en ella estaba oculto.
Seguramente tu que estás leyendo esto, has escuchado en la calle, visto
en tus publicaciones que hablan de política en Facebook, e incluso dentro de tu
núcleo familiar, como continuamente a
los seguidores de López Obrador se les denomina “chairos” y otros calificativos
despectivos que se hacen referencia a que estos pertenecen a la clase baja de
la sociedad mexicana como “codos mugrosos”, “cuellos percudidos” “personas
color mole”, entre otros, que lo más sale a relucir es, que el pretexto para
atacar a alguien que no esta de acuerdo con tu idiosincrasia política es
tacharlo o querer humillarlo por su condición socioeconómica, asumiendo que por
estar “jodido” fue que voto por López Obrador, siendo que al que estas
calificando puede estar ganando igual, o más que el personaje que se la pasa
todo el día ninguneando a los seguidores “de izquierda”.
Pero esto no nada más son conflictos de la derecha con la
izquierda, sino que también sucede a la inversa, cuantas veces no se ha oído a
gente que apoya a AMLO o a la “izquierda” en general calificar a los votantes
del PRI y el PAN, “aspiras a ser rico pero no tienes nada”, “que te afectan las
inversiones de los empresarios, si ni capital tienes, jodido”, e incluso por el
presidente de la república, el principal personaje que no tendría que dividir a
la ciudadanía lo hace, bajo el término “fifi”.
En resumidas cuentas, la sociedad mexicana se encuentra,
actualmente, ampliamente dividida por las preferencias políticas, y el mejor
método para finalizar el debate de distintas posturas que tiene alguien, porque
simplemente se vuelve en un dialogo de sordos, es calificar a la persona de
enfrente por su condición económica y su estrato social, aunque como repito ambos sujetos se pueden
encontrar en los mismos escenarios socioeconómicos.
Ahora, esto ocurre dentro de la sociedad mexicana, pero
algo que la ha unido es el racismo generalizado hacia los migrantes
centroamericanos que han comenzado a llegar desde septiembre del año pasado, a
raíz de los comentarios del presidente de que estos tendrían todo el apoyo del
gobierno mexicano cuando pasaran por territorio nacional. Esto de inmediato
puso eufórica a la sociedad mexicana puesto que, y bajo sus mismas palabras,
¿por qué tenemos que estar recibiendo migrantes maleantes en nuestro país?
“todos ellos son unos criminales, son violadores y asesinos” “vienen a
quitarnos nuestras fuentes de empleos”; ¿esta última no les suena
conocida? Y lo irónico de esto es
que nosotros como mexicanos nos hace enfurecer todo el racismo que nuestros
connacionales reciben día a día en los Estados Unidos, y creemos que la
sociedad norteamericana es la única y más racista del mundo y afirmamos que la
discriminación termina en el rio bravo, pero en realidad concluye en la
frontera de Chiapas y Guatemala.
Y es que esto es en todos los niveles de la población,
ricos y pobres, empleados y comerciantes informales, gente con estudios y
ciudadanos sin ellos, e incluso es igual que con el clasismo antes mencionado,
hasta dentro de tu núcleo familiar has oído algún comentario racista y
despectivo hacia los migrantes.
Quizá el hacer menos a un migrante ayuda a la sociedad
mexicana a olvidarse por un momento en las duras condiciones en las que se
encuentra, pero esto llega a un límite donde se secuestran centroamericanos, se
les golpea, se les roba lo poco con lo que pueden estar viajando, sacando así
lo racista que es realmente la sociedad mexicana, y que este siempre ha estado,
solo que había estado escondido durante mucho tiempo.
La pregunta aquí es, ¿esto tendrá un fin? O desde ahora
la sociedad mexicana no se pondrá una máscara para encubrir lo clasista y
racista que es, porque puede que, y en el peor de los casos, a los ciudadanos
de país les gusta ser así.

Comentarios
Publicar un comentario