Por: Mariana Galván.
Está
por comenzar el periodo vacacional y con ello la temporada alta en los destinos
turísticos más populares del país, es en ésta temporada del año donde se
esperan derramas económicas extraordinarias, precios de hoteles y diversas actividades
se reservan de manera anticipada dejando así poco espacio para planes de último
minuto.
El
beneficio del turismo no es solo para las empresas que ofrecen servicios a los
visitantes nacionales y/o extranjeros, también lo es para el gobierno y para la
economía de los lugares receptores. El estado mexicano, se ha planteado
propuestas para atraer turismo internacional, con la intención de hacer de éste
otro factor de crecimiento a nivel nacional, siendo México uno de los países
más visitados por turistas extranjeros es de esperarse que dichas estrategias
estén orientadas al mejoramiento de los espacios turísticos y de recreación en
general, la encargada de dichas estrategias es la Secretaría de Turismo, la
cual crea programas con la finalidad de incentivar las visitas a todos los
destinos mexicanos.
Para
las vacaciones
que se avecinan, SECTUR estima una derrama económica de 3 mil 760 millones de
dólares, y se proyecta una entrada de al menos 3 millones 863 mil viajeros
extranjeros, siendo los destinos favoritos las playas mexicanas entre ellas,
Cancún, la Riviera Maya y Los Cabos.
La
idea del turismo como impulso para el crecimiento económico puede considerarse
una de las más lucrativas y hasta viables, ya que mediante el uso de los
espacios naturales se obtienen ingresos necesarios para otros programas y
actividades, además de incentiva las fuentes de empleo y crear nichos de
crecimiento económico en los destinos receptores de turistas, pero siempre
contamos con el factor más importante para llevar a cabo dicha actividad: los
espacios naturales e históricos que atraen el turismo.
Una
de las preocupaciones para la actividad turística y todos los beneficiados de
ella es la conservación de los espacios que proveen las atracciones año con
año. En cuanto a los espacios históricos los programas de conservación se
llevan a cabo constantemente, mediante valoraciones y restauraciones de las
zonas arqueológicas, monumentos y edificios considerados patrimonio nacional
asegurando así que los mismos conserven sus características tan cercanas como a
las iniciales. Hasta éste sexenio
existía el programa “Pueblos Mágicos” el cual consistía en transferencias
federales hacia los destinos históricos y coloniales a lo largo del país, sin
embargo éste año desapareció, dejando de lado las nuevas necesidades de
inversión necesarias en éstos destinos.
La justificación: La austeridad en el gasto por parte de gobierno federal.
Ahora
bien, los destinos turísticos naturales además de requerir atención en términos de bienes
inmuebles, requieren de atenciones ambientales específicas que garanticen la
conservación y permanencia de los ecosistemas visitados.
Un
claro ejemplo: las playas. Los destinos más visitados en el país en ésta
primera mitad del año han sido afectadas por diferentes factores. El primero y
más mencionado fue el sargazo, el cual consiste en la aparición del alga en la
superficie del océano y de ésta manera no existe posibilidad de disfrutar de
las playas. El segundo destino afectado fue Acapulco, en donde hace algunas
horas se dio a conocer que siete de sus playas rebasaban el límite permitido de
partículas de materia
fecal.
Hasta
el momento, sólo se han obtenido aclaraciones sobre uno de los fenómenos
afectando a las playas mexicanas, sobre el cual habló el presidente de la
república en un tono de desdén, ya que el mismo se refirió al sargazo como un
tema de baja prioridad y también como una conspiración para afectar a su
mandato.
Parece
inexplicable como un desastre ecológico que se genera por distintos medios
pueda coincidir con el presunto sabotaje de los planes que se llevan a cabo por
el gobierno federal. En éste sexenio los recortes presupuestales en medio
ambiente, cultura y educación nos han parecido extremos e incluso innecesarios.
Dentro
de las páginas de la secretaría de Medio ambiente y la Secretaría de turismo no
se habla del sargazo, ni de Acapulco, mucho menos de los pueblos mágicos que no
recibirán ya ningún tipo de ayuda. El estado mexicano se declara totalmente
abierto al turismo internacional, pero no pretende destinar mucho presupuesto
para mantener condiciones necesarias para el desarrollo de un turismo no solo
placentero sino también ecológicamente responsable. El estado mexicano está
aquí para el viaje gratis, mientras los destinos naturales e históricos corren
riesgo de ser afectados de manera irreversible, se espera acción antes de que
sea tarde.

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