Por Arturo Martínez Paredes
La Organización Mundial del Comercio (OMC) es el
organismo encargado de regular y promover el comercio internacional a partir de
ciertas reglas que permitan un entorno relativamente justo y armónico. Se
estableció como organismo en 1995, y desde entonces su lema principal y primer
principio ha sido la no discriminación entre países miembros; la mejor manera
de lograr esto es asegurando un pleno y libre comercio mundial con las reglas
que la propia OMC estipula. El libre mercado universal en donde no existan
fronteras, ni regionalismos, en el que sea posible acceder fácilmente a la
mejor y más barata mercancía ha sido la utopía de diversos pensadores desde
hace siglos.
La realidad es que esto nunca sucedió, y no parece que
vaya a suceder. En efecto, la OMC está en funciones y regula el comercio
mundial, cumple con los principios de no discriminación entre los miembros, y
las barreras arancelarias han disminuido más que en toda la historia del
capitalismo; a pesar de los esfuerzos, el principal enemigo de un completo
libre mercado es el regionalismo, es decir, la agrupación de dos o más partes
para asegurar mejores condiciones que las que asegura la OMC.
Más que una derrota, es un avance significativo para
el libre comercio, aunque establece una contradicción importante, un acuerdo
entre algunas partes es discriminación, al respecto la OMC menciona: “La no
discriminación entre interlocutores comerciales es uno de los principios
fundamentales de la OMC; sin embargo, los ACR, que son acuerdos comerciales
preferenciales recíprocos entre dos o más interlocutores, constituyen una
excepción a ese principio y se autorizan en el marco de la OMC” (OMC, 2019)
El libre comercio ocurre, pero es generalmente entre
vecinos y/o socios. Los países se integran, cediendo parte de su soberanía como
estados-nación en favor de beneficios propios del acuerdo, mayor comercio, inversiones,
etcétera; en mayor o menor medida dependiendo de la negociación, y la fortaleza
de la relación, el mayor ejemplo de integración económica es claramente la
Unión Europea que logró consolidar un flujo libre de bienes, servicios,
inversiones y personas con una fuerte noción de pertenencia, e instituciones
regionales relevantes.
Para enero de 2019, la OMC reconoce 291 acuerdos
comerciales regionales, lo que da cuenta de la importancia de las negociaciones
fuera de las condiciones que asegura la OMC y de la relevancia de las negociaciones
bilaterales. Ante las amenazas del presidente estadounidense en contra de casi
cualquier organismo multinacional, así como acuerdos como el TPP, hoy más que
nunca los bloques se hacen más relevantes y el multilateralismo parece importar
menos.
Bibliografía
Derviş, K. (18 de septiembre de 2018). Proyect
Syndicate. Obtenido de
https://www.project-syndicate.org/commentary/multilateralism-trump-international-institutions-by-kemal-dervis-2018-09/spanish
OMC. (2019). OMC.
Recuperado el 19 de julio de 2019, de
https://www.wto.org/spanish/tratop_s/region_s/region_s.htm
Rosas González, M. C.
(1997). Crisis del multilateralismo clásico: política comercial externa
estadounidense y zonas del libro comercio. México: Instituto de investigaciones
económicas, UNAM.

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