Por: Paola Arellano
Cuando pensamos en
una persona en situación de pobreza, lo más probable es que imaginemos que
principalmente no tiene dinero, o que no pueda conseguir alimento. Aunque en
efecto, el nivel de ingreso y su incapacidad de conseguir alimento son dos
factores muy importantes al momento de determinar su condición de pobreza. En México reconocemos a la pobreza como un
fenómeno multidimensional. ¿A qué me refiero con esto? De acuerdo con el
CONEVAL (2014), que es el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social, una persona es pobre “cuando tiene al menos una carencia social (en los
seis indicadores de rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la
seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la
vivienda y acceso a la alimentación) y su ingreso es insuficiente para adquirir
los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades
alimentarias y no alimentarias.”
Es decir, la pobreza
en México se mide desde seis dimensiones: educación, salud, seguridad social,
vivienda, servicios básicos, alimentación e ingreso. Para medir cada una de
ellas, CONEVAL calcula indicadores que permiten conocer qué tan faltos o no
están los distintos sectores de la población de dichas carencias. Pero en
México no sólo medimos la totalidad de personas en
condición de pobreza, sino que también las clasificamos de acuerdo con su
ubicación geográfica (rurales o urbanos), y de acuerdo al nivel de pobreza que
presentan, para lo cual se utilizan como referencia las líneas de bienestar.
Fuente: CONEVAL
(2014) Construcción de las líneas de bienestar
Las líneas de
bienestar están compuestas del valor de la canasta tanto alimentaria como no
alimentaria, por persona y para el año de medición. La primera línea de
bienestar se refiere únicamente al valor de la canasta alimentaria, con lo cual
se determina si una persona está en condiciones de pobreza extrema o moderada;
cuando la persona se encuentra debajo de ésta línea de bienestar mínimo, se le
considera un pobre extremo, si se encuentra por encima se considera un pobre
moderado. La siguiente línea de bienestar contempla a la canasta alimentaria de
la línea de bienestar mínimo, y le añade una canasta no alimentaria compuesta
de bienes y servicios básicos para el desarrollo pleno. Cuando una persona se
encuentra por encima de ésta línea, se considera fuera de las condiciones de
pobreza; todo aquel debajo de ésta línea se considera pobre.
A pesar de contar con
diferentes medidas de pobreza, el reto para su conteo en México es muy grande,
es un territorio tan diverso que resulta complicado englobar a todos aquellos
que carecen de dichas dimensiones, sin embargo, el reto más continúa siendo su
reducción.
Referencias.
CONEVAL (2014) Medición multidimensional de
la pobreza en México: Un enfoque de bienestar económico y de derechos sociales.
Disponible en: https://www.coneval.org.mx/InformesPublicaciones/FolletosInstitucionales/Documents/Medicion-multidimensional-de-la-pobreza-en-Mexico.pdf


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