Por: Mariana C. Galván
El
día 8 de septiembre de 2019, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
entregó el paquete económico al Congreso el cual tiene como fecha límite el 15
de noviembre para ser aprobado. Sin
embargo, ya tenemos noticias sobre el nuevo paquete y hemos
decidido centrarnos en lo que afecta directamente los bolsillos de todos los
ciudadanos: los impuestos.
De
manera inicial, hemos de recordar que los impuestos son una de las formas más
directas en las que se financia el estado, y es mediante la recaudación de
ingresos como se cumplirán las obligaciones que el mismo estado adquiere. Es
por esto que se debe exigir que se haga un uso coherente y transparente de los
mismos, para así poder distribuir el ingreso de una forma más equitativa. Sin embargo, no todos pagan impuestos y el
estado tampoco los gasta de la mejor manera. Con la intención de aumentar la
base de los ingresos tributarios, la administración en turno ha decidido que
más personas van a pagar impuestos que ya existen, lo que puede reducir el
ingreso de los individuos que
perciben ingresos bajos y medios.
El
paquete económico en curso de ser aprobado, tiene propuestas
interesantes en ese aspecto. El primero de ellos es que se podrá cobrar el
Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las plataformas que brinden servicios
digitales. Esto implica que las plataformas como
Uber, Netfix y más estarán pagando este impuesto con la opción de trasladar el costo hacia sus clientes o costearlo
de manera interna, esperando que los servicios de las plataformas
no se vean encarecidos de manera abrupta.
El
siguiente objetivo a gravar son las ventas multinivel o los más conocidos
catálogos, ya que se planea incorporar un sistema de retención para ser
recaudado como Impuesto Sobre la Renta (ISR). Dicho sistema estipula, que de manera simple, las personas
dedicadas a esta actividad paguen un impuesto compuesto de la diferencia entre
el precio sugerido de venta y el precio real de la compra. Se estima que al
menos 2.5 millones de personas obtienen ingresos de ésta manera, sin embargo
las ventas multinivel tienden a ser actividad generadora de ingresos
secundaria, por lo cual las personas dedicadas a ella corren riesgo de
contribuir doblemente si su fuente primaria de ingresos es un trabajo formal.
La
siguiente noticia que nos trae el paquete económico es el del aumento al
Impuesto Especial SOBRE Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas
y a los cigarros a partir del siguiente año, lo cual a pesar de ser una
estrategia de recaudación efectiva, la naturaleza de éste impuesto es
restrictiva, ya que pretende disminuir el consumo de los productos ya
mencionados. Sin embargo en México desde su implementación en el 2014 el
consumo no se ha desacelerado.
De
manera consiguiente se plantea una estrategia para la evasión fiscal, la cual
ha sido un tema de conversación en todos los sexenios anteriores, a pesar de
que nunca se logran concretar acciones efectivas, únicamente se han obtenido resultados poco
amigables con el contribuyente, como lo es el esquema de la facturación
electrónica.
La
implementación de impuestos o la base tributaria tienen que realizarse de
manera coherente, siguiendo la lógica sobre la redistribución del ingreso. Al
final esa es exactamente la razón por la cual pagamos impuestos, además de proveer viabilidad financiera al estado. Las propuestas en el paquete económico
pretenden aumentar la recaudación, y lo ideal sería que por consiguiente el
gasto e inversión pública pudieran expandirse y darle impulso a la economía,
que en éste año no creció.
De
manera concluyente, se espera que el paquete económico brinde más seguridad sobre
los ingresos de los hogares de mediano y bajo ingreso, ya que el sector privado
visto desde este paquete
económico no tendrá nuevas obligaciones, sólo costos
que de alguna manera podrá transmitir al consumidor, como siempre.

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