Por Arturo Martínez Paredes
Donald
Trump tiene problemas con el libre comercio, su retórica ha alcanzado a diversos
actores, el principal, China; aunque han habido roces con sus socios más
cercanos como México, Canadá y la Unión Europea. Cualquiera en una posición de
guerra (aunque sea comercial) querría mantener a sus socios estratégicos cerca;
sin embargo, Trump decididamente amenaza y descalifica a gran parte de ellos
alejándose cada vez más.
Por
el contrario, China entiende que, en este escenario de guerra, el libre mercado
es beneficioso, que una asociación con sus principales socios es indispensable.
También sus socios lo saben, y aceptan los beneficios del libre comercio con
China. Su segundo socio comercial es la Asociación de Naciones del Sudeste
Asiático (ASEAN), un bloque económico tan o más cercano a China como EEUU con
la Unión Europea.
El
libre comercio fue por muchos años el eje de expansión de EEUU, la aspiración a
la libertad comercial fue la bandera estadounidense por décadas. Se mostraron
como el país líder que procuraba desde diversas aristas un orden económico que
asegurara la libertad y la prosperidad inherente a ésta, hasta para los países
más lejanos de occidente, como algunos pocos que a pesar de la caída del bloque
soviético mantuvieron un proyecto de nación “socialista”, como China.
Esto
terminó con Trump, quien le dio un giro a su país al proteccionismo aunque no
es algo nuevo, en realidad es volver al origen de la historia estadounidense;
como se ha mostrado en diversos estudios históricos, en el que destaco Pateando la escalera de Ha-Joon Chang,
ninguna de las naciones desarrolladas ha logrado tal desarrollo a partir de
políticas de libre comercio, EEUU no es excepción y en sus inicios, fue más
proteccionista que el mismo Trump actualmente. Solamente cuando una economía
llega a cierta madurez y tiene sólidas ventajas puede beneficiarse de gran
manera con libre mercado.
En
este sentido, las economías asiáticas han generado un grado importante de
madurez al exterior. A pesar de tener distintos modelos de desarrollo, Asia
prospera desde la creación de comercio con grandes cadenas globales. China como
la economía más influyente de la zona tiene un papel preponderante como líder
regional, que ha hecho cada vez más efectivo desde la diplomacia y la
cooperación con sus socios asiáticos.
El
trato en general entre China y la ASEAN es beneficioso y menos político. La
misma ASEAN a diferencia de la Unión Europea es un bloque mucho más cercano al
multilateralismo y lejano al liderazgo de un país y la imposición de medidas que
limitan la política económica.
Este
lunes (4 de noviembre) se celebró una
reunión de ASEAN con la intención de formar la asociación comercial más grande
hasta la fecha, que incluiría algo así como un tercio de la inversión y el
comercio mundial y la mitad de la población del planeta en un solo tratado. La llamada
Asociación Económica Integral Regional (RCEP), incluiría además de los diez
países de la ASEAN, a China, Corea, Japón, India y Australia. Con esto, se
consolidaría el bloque más grande de la historia, en un marco de éxito y prosperidad
con la ASEAN y de una región próspera, que cuando según la prensa económica
convencional dice estar en desaceleración crece tres veces más rápido que
cualquier país de occidente.
Si
Trump mantiene su política de pelear con sus amigos y la Unión Europea
restringe el crecimiento de sus miembros, mientras entra en recesión; el libre
comercio parece que está en mejores manos del lado del mundo que estaba peleada
con la idea occidental de libertad y
cercana al populismo hace pocas décadas. La globalización se sostendrá desde
Asia sin el modelo de integración europea ni el liderazgo estadounidense.
Referencias
EFE. (3 de noviembre de 2019). EFE. Obtenido de
https://www.efe.com/efe/espana/mundo/china-acapara-el-protagonismo-en-la-cumbre-de-asean-ante-ausencia-trump/10001-4101885
Ran , Dan, & Hao, L. (6 de
noviembre de 2019). Xinhua. Obtenido de
http://spanish.xinhuanet.com/2019-11/06/c_138532772.htm

Comentarios
Publicar un comentario