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Libertad, liberalismo y Polanyi en el siglo XXI



Por Arturo Martínez Paredes

El liberalismo es una doctrina política y económica, sumamente importante en los últimos 200 años. El liberalismo esencialmente defiende, como lo dice su nombre, la libertad, particularmente de los individuos, generalmente, tanto en sentido político como económico. Creo que puede reducirse a tres principios, el individualismo, la no intervención y la racionalidad.
El individualismo, intenta explicar la condición humana de los individuos de manera aislada; el ser humano, es capaz, bajo este criterio, de decidir sobre sí mismo, según sus propios criterios. El concepto de libertad es algo muy común en una discusión sobre filosofía, política o economía, para formularla como concepto se explica generalmente a partir de la falta de ella, es decir, que la libertad se explica desde la esclavitud, desde el fascismo o más recientemente, desde la imposición de aranceles. La libertad es por tanto, la ausencia de una autoridad que decida por alguien más. El peor enemigo de la libertad es la autoridad y la intervención con el pretexto del bien común. El liberalismo es defensor de la capacidad del individuo, de su racionalidad, responsabilidad y elección personal, es la capacidad de decidir por uno mismo bajo lo que a uno mejor le convenga.
Económicamente, el concepto de mercado tiene un lugar central. El mercado como concepto teórico es un lugar no necesariamente físico en el que oferentes y demandantes se encuentran para intercambiar mercancías (cualquier cosa que sirva para intercambiar en el mercado), de esta forma, a partir de esa libre interacción, se determinan los precios y se mejora la situación de los “agentes” antes del intercambio. Esta explicación sobre el intercambio es propia del liberalismo,

Entendido lo que es liberalismo, en cuanto doctrina, sigue su ejecución. Como forma de gobierno los liberales han implementado durante décadas políticas basados en estos principios, enfocados en liberar del autoritarismo, suponiendo la racionalidad y la independencia de los individuos. 
El mercado se vuelve un argumento a favor de la libertad, teóricamente es donde la racionalidad y el criterio autónomo “naturalmente” lleva al bienestar de todos. Por tanto, al ser algo que hace que beneficia a todos, manteniendo los principios mencionados, el mercado es el recipiente donde recae la fe de los liberales en sentido económico. Los mercados, y el equilibrio natural que deriva de éste, 
En esta fe es donde Polanyi tiene un problema con el liberalismo, para él, el mercado se establece desde la sociedad, no desde los individuos, en sus palabras, el mercado y la economía, están “arraigadas”, subordinada a factores como políticos, religiosos y sociales en general. (Polanyi, 1957), Este arraigo es, para Polanyi, la naturaleza real de los mercados y de la economía en general. El liberalismo plantea un desarraigo, el mercado, desde su visión debe ser entendido como una cuestión aislada; o mejor aún, el mercado debe entenderse por encima, subordinando a las cuestiones sociales. 
Polanyi escribió sobre el liberalismo del siglo XIX, desde la imposición de un patrón de libre comercio, la fe en los mercados y considerar mercancía a todo. Incluso las mercancías que Polanyi llamó ficticias, el dinero, el trabajo, y la naturaleza. Polanyi critica a la economía de su tiempo explicando que estas tres mercancías tienen otra lógica, que el liberalismo no respetó en aquellos tiempos. 
El fascismo posterior a ese período nació en respuesta al fracaso que significó el liberalismo en la práctica, en especial por las restricciones derivadas del patrón oro en conjunto a una dinámica de libre comercio.
El periodo actual muestra un movimiento del liberalismo al proteccionismo, las restricciones son similares, y el populismo, como el fascismo en aquella época plantea soluciones parciales al fracaso del liberalismo como práctica, en sentido ideológico cada vez es menos fuerte, dándole su lugar al proteccionismo y el populismo de derecha.

Bibliografía

Polanyi, K. (1957). La gran transformación. México: FCE.

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