Jorge
Zavaleta
A
un año del cambio en la administración del gobierno federal, el reporte del
mercado laboral tiene cifras desalentadoras. El IMSS reportó que en 2019 se
crearon 342 mil 77 empleos formales en la economía mexicana, esto es poco menos
de la mitad de los que se crearon en 2018. También hubo una incorporación de 23
mil 516 patrones en el instituto de salud. La creación de empleo durante el año
pasado fue impulsada principalmente por el sector de comunicaciones y
transportes, el comercio y los servicios para empresas. Los principales estados
con mayor afiliación de trabajadores fueron Nayarit, Campeche y Querétaro. En
promedio hubo un aumento del desempleo en la economía mexicana durante 2019,
situándose en 3.49%. Sin embargo, el número de empleos formales en la economía
mexicana es apenas una aproximación a las condiciones del mercado laboral,
principalmente las relacionadas con el derecho a un trabajo digno.
De
acuerdo con Panico (2014) para poder tener una aproximación al respeto a un
trabajo digno de los ciudadanos es conveniente considerar las estadísticas
sobre migración y el trabajo informal, mediciones que van más allá de la
creación de empleos. De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica
de 2014 elaborada por INEGI, de cada 100 personas que decidían emigrar
legalmente hacia otro país 68 mencionaron que los hacían con la intención de
buscar trabajo. A esto se suma que, desde hace más de 70 años, hemos tenido más
gente que decide emigrar del país de la que decide entrar. Aunque este número
ha disminuido principalmente desde 2005. Sin embargo, no todos los migrantes lo
hacen de manera legal, por lo que las remesas pueden dar una aproximación del
número, en grandes proporciones, de mexicanos en el extranjero. Desde 2010 las
remesas aumentaron por dos razones, la depreciación del peso frente al dólar y
el aumento de los migrantes hacia Estados Unidos, el cual representa una
tercera parte de este efecto. Panico menciona que hay un bajo nivel de respeto
al derecho de un trabajo digno para los ciudadanos mexicanos, por las
condiciones que se observan, los mexicanos no encuentran trabajo digno en el
país.
Esta
situación también se puede apreciar por medio del salario mínimo real, es
decir, descontar el aumento de los precios al salario mínimo. En 1976 el
salario mínimo tuvo su mayor nivel desde el siglo pasado hasta nuestros días.
Es el año de cambio en el mandato presidencial entre Echeverría y López
Portillo, presidentes denominados populistas por el tipo de políticas que
implementaban, principalmente en favor de los trabajadores. Desde entonces el
salario mínimo real cayó a su nivel más bajo en los 2000 con el cambio de
mandato entre Ernesto Zedillo y Vicente Fox. La herencia de la crisis de 1982 y
la de 1994 marcaron la pauta que los siguientes tres presidentes
implementarían. Esta política se basaba principalmente en la estabilización de
la economía, por lo que las variables de la economía mexicana deben de
manejarse con cuidado evitando los cambios bruscos. Los siguientes 17 años el
poder adquisitivo se estancó, no hubo ningún movimiento a favor ni en contra,
hubo creación de empleos, pero no una mejora. Desde hace tres años, lo último
del sexenio de Peña Nieto, el salario mínimo real ha ido ganando terreno,
alcanzando en 2019 el nivel de 1992, alcanzamos el nivel de hace 24 años.
Si
bien durante el primer año de gobierno de AMLO se ha ganado terreno en materia
de la calidad del trabajo no es momento de aplaudir, puesto que su política de
austeridad republicana ha hecho que baje la dinámica económica en el país
ocasionando la pérdida de creación de empleo. El aumento del salario mínimo es
solo uno de los pasos que se deben de seguir para alcanzar el respeto al
derecho de trabajo digno.
Referencias
Animal Político. (12 de enero de
2020). 2019 fue el año con menor creación de empleo en la última década. Animal
Político.
Notimex.
(12 de enero de 2020). Disminuye más de 40 por ciento creación de trabajos en
IMSS durante 2019. NTR.
Panico,
C. (2014). Política monetaria y derechos humanos: un enfoque metodológico
y su aplicación a Costa Rica, Guatemala y México. Ciudad de México:
CEPAL.

Comentarios
Publicar un comentario