Autor de imagen: H. Armstrong Roberts / Getty / The Atlantic
Por Jorge Zavaleta
En
2012 el crecimiento de la economía mundial se estancó a un ritmo del 3% por
año. Las principales variables económicas de los países con mayor dinámica en
su economía, principalmente en las grandes economías occidentales, empezaron a
deteriorarse. Mientras esto sucedía, en las grandes economías occidentales, en
el continente asiático, y en raros casos como Bolivia, el crecimiento económico
se mantenía constante y a niveles relativamente altos. No obstante, a mediados
de 2018 inició una guerra comercial entre los Estados Unidos y China (cada uno
4 veces más grande que Alemania, la tercera economía más grande), como
consecuencia disminuyó el comercio internacional, con ello la demanda mundial
cayó y esto a su vez trajo un aletargamiento de la economía. Sumado a esto las
medidas para prevenir el contagio del covid-19, iniciadas desde enero en China,
han ocasionado la disminución de las actividades económicas agregando una mayor
caída del nivel económico, lo que propicia inestabilidad en el sector financiero,
por el aumento en la incertidumbre. Esto ha ocasionado desplomes en las
distintas bolsas de valores alrededor del mundo. Ante el paro de la economía y
la muy posible crisis financiera ¿Qué acciones pretenden tomar las autoridades
fiscales y monetarias?
Dinamarca
acordó cubrir los salarios de los trabajadores de empresas para evitar el
despido: si una empresa tendría que despedir al 30% de sus empleados o al menos
50 personas, el gobierno de Dinamarca cubrirá el 75% de los salarios, es decir,
pagaría 3, 288 dólares por mes. Al no ser necesaria su presencia en las
empresas, pues no hay ventas, los trabajadores bajo esta situación se
mantendrán en casa, pero con el goce de sueldo antes mencionado. La intención
meramente económica es evitar que durante el momento de recuperación las
empresas contraten a los trabajadores que fueron despedidos. Se prevé que el
plan dure tres meses. Además, el gobierno planea cubrir 7 de cada 10 préstamos
bancarios a las empresas, para evitar que el sistema financiero colapse. Todas
estas acciones se presumen costarán alrededor del 13% del PIB, lo cual es un
gran monto para gastar en tres meses. Dinamarca se sitúa dentro la línea de
acciones del Estado de Bienestar, en donde el Estado tiene una mayor
intervención en la economía nacional procurando al mantener y mejorar la
calidad de vida de su población.
En
Alemania el ministro de Finanzas, Olaf Scholz informó que 156, 000 millones de
euros serán gastados cuyo objetivo principal serán los empleados por cuenta
propia y empresas con menos de 10 trabajadores. Los trabajadores por cuenta
propia recibirán un pago de 9 000 a 15, 000 euros mensuales, siempre que
demuestren que la disminución de sus ingresos es por la crisis. Sin embargo, el
principal objetivo del plan de rescate son las grandes empresas. No pretenden
dejar que el quiebre de los más grandes sea causa para la compra por parte de
extranjeros, por lo cual se ha informado se contempla un fondo de hasta 600 000
millones de euros para evitar la caída de estas empresas. El rescate será
mediante créditos para evitar la quiebra, por lo que llegadas a circunstancias
más extremas el Estado podrá comprar partes de las empresas. Alemania se
encuentra dentro la línea de acciones de una menor participación del Estado en
la economía y equilibrio fiscal, estas acciones van en contra de los acuerdos
que rigen la Unión Europea, pero se ha dado luz verde para realizar las acciones
correspondientes y sortear la recesión.
Estados
Unidos ha aprobado un estímulo fiscal de 2 billones de dólares. La intención es
apoyar a los contribuyentes y a las empresas estadounidenses y extranjeras. Al
venir de una guerra comercial y fuertes problemas productivos en el sector
manufacturero, EE. UU. propone llenar de dinero el sistema económico. El país
norteamericano proclama ideas de liberación en el mercado, pero en la realidad sólo
buscan proteger a la clase alta y a veces a la media.
En
México las medidas que se anunciaron por las autoridades son: acelerar el gasto
público (venimos de un año con estancamiento, no es una medida adoptada sólo
por la posible nueva crisis) y dar prioridad al apoyo de los adultos mayores. El
gobierno tiene poco espacio fiscal, es decir, no hay mucho que pueda gastar.
Este bajo margen de maniobra impide que podamos realizar un programa de apoyo
productivo. El 13% del PIB que pretende gastar Dinamarca es lo que recaudamos
en un año por impuestos, simplemente no podemos. Mantener al margen los efectos
del estancamiento y potencial recesión sobre los más vulnerables es lo que
menos que podríamos esperar. En nuestro país aún no termina el neoliberalismo.
AMLO busca mantener las cuentas fiscales “sanas” como herramienta política
frente a las elecciones del 2021, dar certidumbre a los empresarios y llegar a
un acuerdo sobre una muy probable reforma fiscal, pero la realidad está
alcanzando a la política. Es necesario apresurar la reforma y fortalecer la
economía.
Referencias
Aristegui noticias. (23 de marzo de
2020). Revela AMLO plan para blindar economía popular ante el Covid-19. Aristegui
noticias.
DW.
(23 de marzo de 2020). Alemania aprueba un contundente plan económico contra
las consecuencias del coronavirus. DW.
Infobae.
(24 de marzo de 2020). Coronavirus: Donald Trump y el Congreso de Estados
Unidos acordaron un plan de estímulos fiscales valuado en USD 2 billones. Infobae.
Thompson,
D. (21 de marzo de 2020). Denmark’s Idea Could Help the World Avoid a Great
Depression. The Atlantic.

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