Autor
de imagen: Patricio
Betteo, Los planes de acción de las ciudades frente al Covid-19. Revista Nexos
Por
Jorge Zavaleta
El
domingo pasado el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer el plan
económico para la reactivación de la economía después de la cuarentena. El
presidente optó por no aumentar impuestos ni deuda, manteniendo sus promesas de
campaña en una situación completamente inesperada que no necesita de palabras
sino de acciones. Se estima que el monto a gastar es de 0.7% del PIB. Alrededor
del mundo la media de los planes de impulso fiscal (gasto contra la crisis) es
de 2.76%, es decir, hace falta un mayor gasto.
El
gasto podría tener un mayor efecto si se focalizara en aliviar la deficiencia
de demanda y oferta. En cuanto a la demanda, las becas y la transferencia de
recursos hacia las personas menos favorecidas eliminan ciertas restricciones;
en cuanto acabe la cuarentena las personas saldrán a gastar motivando la
actividad económica, no obstante, los obstáculos a la oferta son los
preocupantes. La mayoría de las empresas en México son de tamaño pequeño y
mediano e informales. Si un porcentaje importante de las pequeñas y medianas
empresas (mipymes) quiebran durante la cuarentena, por el pago de salarios y de
renta sin tener ventas, cuando esta termine habrá una disminución de la oferta.
El consecuente aumento de la demanda propiciara el aumento de los precios,
principalmente en los productos básicos y las familias que dependen únicamente
de sus “changarros” verán afectados su bienestar.
En
México el 80% del empleo es generado por las pequeñas empresas, mientras que el
80% del valor agregado es generado por un pequeño grupo de compañías. En el
país hay alrededor de 2.7 millones de empresarios, de estos casi 2 millones son
clasificados como clase baja o media baja por el nivel de ingresos que generan.
Esto quiere decir que 7 de cada 10 empresarios mexicanos tienen un ingreso que
no permite satisfacer las necesidades de una familia de 4 personas.
Fuente:
Monopolios, desigualdad y concentración de ingresos: lo que nos dicen los datos
fiscales públicos del SAT
La
curva de Lorenz es una herramienta económica que mide el nivel de desigualdad
por ingresos; la línea recta significa que hay una igual repartición del
ingreso, es decir, cada empresa recibe lo mismo, la línea verde muestra los
datos reales de la repartición de ingresos entre las compañías mexicanas. Como
se puede observar prácticamente todo el ingreso se va hacia el 5% de las
empresas más ricas. Las ganancias en las
empresas formales se concentran en alrededor de 10 000 compañías, es decir,
prácticamente el 2% de las empresas formales. A pesar de estos datos el
presidente no informó sobre acciones precisas para evitar la caída de estas
empresas.
¿Qué
acciones hay a favor de las mipymes?
En
2002 se promulgó la ley para el desarrollo de la competitividad de la micro,
pequeña y mediana empresa. Esta ley sentó las bases para la creación de una
política integral para las mipymes a cargo de la subsecretaría y propicio los
cambios pertinentes en las instituciones gubernamentales y no gubernamentales
de apoyo. De acuerdo con la CEPAL entre sus objetivos más importantes son:
crear el Sistema Nacional para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro,
Pequeña y Mediana Empresa, establecer las bases para la planeación (federal y
estatal), la formulación y ejecución de las políticas públicas e integrar el
sistema general de información y consulta de las mipymes. También se estableció
el Consejo Nacional para la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana
Empresa y de los Consejos Estatales lo cual da voz a las mipymes frente a la federación.
Estas acciones son las que se han implementado en tiempos de “paz”.
Ante
la crisis actual el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha dado a conocer un
plan en el que incluyen a las mipymes formales e informales, algunos de los
puntos son a) Establecer un fondo de 100 mil millones de pesos mediante el cual
la banca privada conceda créditos a las mipymes con problemas de liquidez; y b)
Para el sector informal, sugirió créditos a la palabra por 25 mil pesos que
podrían beneficiar a un millón de personas durante abril, mayo y junio, o a un
millón diferente cada mes. El único requisito pedido es que cualquier persona
que pidiera el crédito se formalizara. De los mayores problemas de las mipymes
es la falta de financiamiento, por lo que las propuestas del CCE pueden ser una
opción viable ante la inactividad del gobierno.
Referencias
Castañeda, D. (2017). Monopolios,
desigualdad y concentración de ingresos: lo que nos dicen los datos fiscales
públicos del SAT. Sopitas.
El
Financiero. (7 de abril de 2020). Van grandes empresas al rescate de Mipymes.
El Financiero.
Feraro,
C., & Stumpo, G. (2010). Políticas de apoyo a las pymes en América
Latina . Santiago: CEPAL.
Ríos,
V. (17 de marzo de 2020). La élite económica mexicana que no es. The New
York Times.

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