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La violencia y cuando ser violentos



Por Arturo Martínez Paredes

El lector considerará a Guasón, (sin spoilers) como una película violenta, si es que pudo ver la aclamada película dirigida por Todd Phillips estrenada hace unos días. La violencia aquí es mostrada como una consecuencia social y psicológica que enfrenta el protagonista, es orillado a convertirse en un psicópata, que más tarde sería la antítesis de Batman. Se trata de una película violenta, sólo que no en el buen sentido de violento.
Mi problema no es con la película (esto no es otra reseña), sino con el propio concepto de violencia. La violencia es entendida la mayor parte de las veces de forma física y directa: represión policial, guerras, o abusos físicos o psicológicos de distintas índoles, en fin, lo que estamos conscientes que es un problema. Es indispensable, desde la lógica liberal/democrática (de manera muy entendible), acabar con cualquier tipo de violencia; es común encontrar campañas en contra del abuso, el bullying, la trata de personas, los conflictos bélicos, etcétera, que para la mayoría es sensato la idea de eliminar, excepto por una creciente oleada conservadora disidente, generalmente más cargada al tradicionalismo y la derecha política, para quienes la violencia es parte de la sociedad y abogan por el mantenimiento de un sistema violento.
En otras palabras, sería una clase de violencia para que todo permanezca igual, violencia por ideales sólidos e inamovibles y la búsqueda de un modo de vida para un grupo determinado. Se trata de violencia para asegurar dominio, ese mismo tipo de violencia es el que muchos regímenes en nombre de los valores de su país, han llevado a cabo actos infames como en la Alemania nazi. Sin embargo, el mundialmente famoso Slavoj Žižek menciona que hay una forma de violencia inversa, mucho más interesante, menos clara pero más profunda: la de Gandhi, es, en pocas palabras, no hacer nada para que todo cambie, en cierto modo, una huelga de trabajadores, o un paro en CCH sur, son también un acto violento. Pero lo que hace interesante al caso de Gandhi, es la revolución que generó, logró la independencia de su país a partir de simple desobediencia pacífica.
Algunos dirán que en muchos casos que la violencia (física) está justificada en ciertas circunstancias particulares, cuando hay una invasión y hay que responder, o para desbancar una dictadura. Del mismo modo se puede proponer a la lucha contra el cambio climático como una nueva forma de violencia, más urgente, más necesaria y más universal. Para esto, la célebre Greta Thunberg aspira a un tipo de política que realmente proponga una serie de cambios para una situación reconocible, y a pesar de que no es un mensaje novedoso, no deja de ser urgente y necesario. Entendiendo que es una causa justificada para actuar violentamente, hay que entender de qué forma mejorar la situación, y con base en eso, actuar con la menor violencia, ya que a fin de cuentas, en un cambio individual de forma radical o una revolución armada, la violencia siempre implica costos y debe ejercerse en casos indispensables.
La necesidad de una revolución a favor del medio ambiente debe venir desde las instituciones y desde la reorganización del sistema productivo, asimismo, creo que el costo del cambio climático debe empezar a revertirse desde el lado de la oferta, no de la demanda, ya que los intentos individuales no provocarán un cambio significativo e individualizar el problema lo hace más problemático como mencionó Carlos De León hace unos días.
El punto no es repudiar la violencia en todo forma, y ofendernos cuando algo que no va de acuerdo con nuestra forma de pensar nos rebasa, la mejor forma de ir en contra de la violencia es buscar el origen de la violencia, y para ello es necesario entender e interpretar la realidad a fondo para ver que detrás del racismo hay desigualdad del ingreso y segregación, por ejemplo; y que en general la violencia es algo en la superficie de algo que no está funcionando bien que está debajo, la violencia es consecuencia, de un entorno, no la culpa directa de individuos (que tampoco están libres de cierta culpabilidad), Por ello no me parece que Guasón sea una buena forma de violencia.
No hay que apresurarnos a erradicar la violencia, debemos entender de lleno lo que la provoca desde la interpretación, sólo entonces la violencia debe ejercerse, Žižek  en una entrevista menciona al respecto: “Ah, la estúpida 'Tesis 11' de Marx: "Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo". Creo que hoy Marx diría: En el siglo XX intentamos cambiar el mundo con demasiado afán. Ahora deberíamos echarnos atrás e interpretarlo más” (Žižek, El Mundo, 2018).


Bibliografía

Žižek, S. (15 de mayo de 2018). El Mundo. Obtenido de https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2018/05/15/5afa0b9dca4741183d8b465d.html
Žižek, S. (4 de octubre de 2019). Spectator USA. Obtenido de https://spectator.us/greta-thunberg-genius-apostle/




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