Por Arturo
Martínez Paredes
Gran parte de la economía mundial está detenida, la
gente se ha resguardado ante el contagio de la pandemia que nos azota. Detener el
contagio, tiene costos económicos severos, la economía mundial desde la crisis
de 2008 no ha crecido en su conjunto significativamente, y en menor proporción
para los países desarrollados y el entorno empeoró con la guerra comercial
entre EE. UU. y China.
Las perspectivas económicas
son sumamente pesimistas, se espera una recesión mundial en la mayor parte del
mundo, las bolsas de valores, los volúmenes de comercio, los precios de las
materias primas son sumamente negativos. En el caso mexicano se esperan malas
noticias. “Las perspectivas macroeconómicas en la presente coyuntura tienen un
elevado nivel de incertidumbre ante la complejidad de la situación de la
epidemia, lo que dificulta establecer un pronóstico puntual de crecimiento para
la economía nacional. Por este motivo se considera un rango de crecimiento del
PIB para 2020 entre -3.9 y 0.1%” según la Secretaría de Hacienda, sin embargo,
hay perspectivas aún más negativas de otros organismos, Bank of America calcula
un -8%. El año 2020 pinta mal para México cuando la perspectiva más positiva
significa recesión, es indispensable
Para lograr cambiar estas
perspectivas se pretende una serie de rescates por parte de los gobiernos del
mundo como ya lo mencionó Jorge Zavaleta aquí. La economía mexicana dispone de diversos amortiguadores,
según los recientemente publicados pre criterios generales de política
económica 2021, el gobierno puede usar el fondo de estabilización fiscal, una
línea crediticia con la reserva federal estadounidense para estabilizar el
peso, entre algunas otras posibles medidas; sin embargo, la estrategia que
tendrá seguramente continuará con la llamada “austeridad republicana”, por lo
que no habrá ni un aumento en la deuda, aunque sí se prevé un déficit
presupuestal cercano al 3% del PIB.
Las “buenas” noticias que
menciona la Secretaría de Hacienda es que no se espera una recesión prolongada,
en 2021 se pronostica una recuperación de la economía. La crisis del COVID-19 y
el encierro para la población no será eterna, se espera que no pase de un par
de meses. El ejemplo de que esto no es eterno y hay posibilidad de mejorar las
economías es China ya que parece estar recuperándose, la producción en la economía
asiática es fundamental para las cadenas productivas mundiales, por lo que el
comercio mundial seguramente se recuperará, a pesar de que la guerra comercial
no ha terminado.
El programa de recuperación
mexicano y en todo el mundo quizá sean insuficientes para atender la gigantesca
tendencia negativa que significa esta acumulación de problemas, la inyección de
liquidez no resuelve problemas más profundos, no resuelve la falta de
productividad, ni la falta de rentabilidad en la producción. El mundo después
del COVID-19 seguirá en una tendencia negativa, y la recuperación es
francamente complicada a pesar de los estímulos de los gobiernos.
Referencias
SHCP. (1 de abril de 2020). Comunicado No. 034
Ejecutivo Federal, por conducto de la SHCP, entrega al H. Congreso de la
Unión el documento de “Pre-Criterios 2021”. Obtenido de gob.mx/shcp:
https://www.gob.mx/shcp/prensa/comunicado-no-034-ejecutivo-federal-por-conducto-de-la-shcp-entrega-al-h-congreso-de-la-union-el-documento-de-pre-criterios-2021?state=published

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